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Mexicali, B.C.- El diputado Víctor Manuel Morán Hernández exhortó a funcionarios estatales a que presenten ante la Comisión de Migración y Asuntos Fronterizos que preside, un informe sobre el problema binacional de contaminación de nuestras costas en la región Rosarito-Playas de Tijuana- Imperial Beach.



En este exhorto, el legislador le solicitó también al secretario General de Gobierno, Francisco Rueda Gómez y al director de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana, Germán Jesús Lizola Márquez, que indiquen cuáles son las medidas a implementar para solucionar el problema de acuerdo a su respectivo ámbito de competencia.

Mencionó el coordinador de diputados de MORENA, que la planta de tratamiento de Punta Bandera vierte 750 mil litros por segundo de aguas negras diariamente a las playas que comparten Tijuana y el sur de California.

Según dijo, esta situación ha sido calificada como una emergencia sanitaria que impacta seriamente la salud de los bañistas pues el contenido bacteriológico del descargue de agua no tratada, puede provocar gastroenteritis, dermatitis y conjuntivitis, además de ser perjudicial para la vida marina.

Pero más allá de los penetrantes malos olores, así como la contaminación ambiental, Organizaciones ambientalistas han señalado que hasta el 94 por ciento de las aguas de drenaje, no están siendo debidamente tratadas y se están arrojando de manera directa al mar, contaminando la región costera binacional desde la zona de Rosarito hasta 25 kilómetros al norte dependiendo de los flujos marítimos.

Víctor Morán subrayó que el Río Tijuana es la otra fuente de contaminación del Océano Pacífico, ya que arrastra en su cauce las aguas negras de decenas de viviendas que no están conectados al drenaje, además de la basura de las calles cuando llueve.

“Es lamentable que las familias en Baja California, no podamos disfrutar de nuestras playas ni del derecho humano a un medio ambiente sano, porque como lo ha señalado el propio alcalde de Imperial Beach, la corrupción ha contaminado nuestros mares”, resaltó.

Hizo hincapié en que la corrupción que se manifiesta por un lado en la falta de mantenimiento a la infraestructura hídrica con un manejo opaco de los recursos asignados para mejorarla y por otro en la displicencia con que se edifican decenas de viviendas y zonas industriales en Tijuana y Playas de Rosarito, sin ningún control sobre sus desechos, es decir, sin conexión al drenaje.

Muchas de esas aguas negras terminan en tubos que las llevan directamente al mar o al Río Tijuana. Peor aún, es la insistencia tanto del gobierno estatal y municipal de Tijuana, de minimizar el tema, no reconocer la gravedad del problema y eludir la responsabilidad que como gobernantes les compete, puntualizó.