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Ousmane Dembelé, jugador del Barcelona, despertó a Francia en su camino hacia el Mundial de Qatar 2022 y encarriló la primera victoria de su selección en la fase de clasificación ante la modesta Kazajistán, por 2-0.

Tras el tropiezo en París en el estreno contra Ucrania, el conjunto de Didier Deschamps confirmó los pronósticos a 5 mil kilómetros de casa. Lo hizo con un once profundamente renovado, respecto al encuentro de Saint Denis y con un Dembelé que, en estado de gracia, como en el Barcelona, marcó la diferencia.

El técnico galo planteó una defensa y un medio del campo totalmente diferente, con Dubois, Zouma, Lenglet y Digne atrás, y Paul Pogba y Tanguy Ndombele en la medular. El también barcelonista Griezmann, autor del tanto contra Ucrania, se mantuvo en el equipo y le acompañaron Lemar, Martial y Dembelé.

Tras un control orientado prodigioso a los ocho minutos, Dembelé empezó a decantar la contienda con un certero disparo tras recibir el balón de Martial. Francia sentenció el choque antes del descanso con un autogol de Sergei Maliy.

En su primera titularidad con los "bleus" desde octubre de 2018, el barcelonista por fin consiguió estrenar su cuenta goleadora en un partido oficial (había marcado dos tantos en sendos amistosos ante Inglaterra en junio de 2017 e Italia en junio de 2018). Un nuevo refrendo en esta nueva versión de Dembelé, determinante en su club y en su selección.

Deschamps, con el partido encarrilado, tardó una hora en comenzar a mover a sus peones. Entraron Kylian Mbappé, el ex sevillista Wissam Ben Yedder y Adrien Rabiot por Martial, Griezmann y Pogba. La estrella del PSG tuvo en sus botas la puntilla a falta de un cuarto de hora por un penalti de Nuraly Alip, pero su disparo lo detuvo Aleksandr Mokin.

Dembelé también tuvo otra oportunidad, pero a Francia no le hizo falta más para alcanzar el objetivo de llevarse los tres puntos de Nur Sultan en el 85 aniversario de la historia de la selección ante un rival modesto y muy inferior, pero que cada vez es más rocoso y sólido atrás. El próximo capítulo para los franceses será de mayor exigencia, en Sarajevo ante Bosnia Herzegovina.