wrapper

Teherán dice que no es "ni optimista ni pesimista" sobre los contactos iniciados ayer con Washington en paralelo a la cumbre del acuerdo nuclear en Viena, pero afirma que están siguiendo el "camino correcto"

La relación entre Estados Unidos e Irán, más maltrecha que en las últimas décadas debido al abandono por parte de Washington del acuerdo nuclear en 2018, dio este martes un primer paso para reconducirse, o al menos, para intentarlo.

EU envió un emisario a Viena, donde durante estos próximos días se reúnen las partes del acuerdo nuclear firmado en 2015 entre Teherán y las potencias occidentales, aunque no se reúne directamente ni con Irán ni con los otros países participantes.



Mientras en un hotel de la capital austríaca empezaron las reuniones entre el régimen islámico, de un lado y China, Rusia, Alemania, Francia y el Reino Unido por el otro, el emisario estadunidense, delegado del país para contactos con Irán, Robert Malley, se instaló en un hotel contiguo.

Esto es porque Irán rechaza mantener contactos directos con EU sobre el acuerdo nuclear, del cual el expresidente Donald Trump retiró al país hará tres años el mes próximo. Sin embargo, las partes sí se reunirán a través de intermediarios que se moverán entre un hotel y otro, con el fin de establecer las condiciones para que Washington regrese al acuerdo.

Desde que Trump sacó a EU del tratado, Irán comenzó a incumplirlo, pese a la insistencia de los demás países para que no lo hiciera. Teherán comenzó a enriquecer el uranio hasta el 20 por ciento, muy por encima del 3.67 por ciento máximo que marca el acuerdo. Compró centrifugadoras de gas más modernas, usadas para procesar el mineral, y excedió la cantidad de uranio que podía almacenar.

Además, Irán también empezó a denegar el acceso a sus instalaciones a los responsables de la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA), que debía supervisar el cumplimiento de las condiciones del acuerdo.

VOLUNTAD Y ESCEPTICISMO

El actual presidente de EU, Joe Biden, ha manifestado su deseo de regresar al pacto nuclear de 2015, y ha exigido a Irán que vuelva a cumplir sus condiciones, mientras que Irán se ha mostrado dispuesto a desmantelar sus avances en el programa nuclear, pero a condición de que Washington retire las sanciones que le impuso también el gobierno de Trump.

Por el momento, un portavoz del régimen de Teherán comentó este martes que Irán no es "ni optimista ni pesimista" sobre el resultado de la reunión en Viena, aunque habló de un "camino correcto".

Si queda demostrado que la voluntad de EU de regresar al JCPOA (siglas del nombre formal del acuerdo) es sincera, eso "podría ser una buena señal para un mejor futuro para este acuerdo y su implementación final en las próximas semanas", indicó el portavoz iraní.