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Por primera vez en la historia de los espectáculos del evento deportivo no hubo un escenario en la cancha debido a las normas impuestas por la contingencia sanitaria, en cambio el canadiense levantó una ciudad neón en una de las cabeceras del estadio

El tradicional espectáculo del medio tiempo del Super Bowl LV, entre Kansas City Chiefs y Tampa Bay Buccaneers, fue diferente. No solo a nivel deportivo porque era la primera vez que un equipo (Tampa Bay) alcanzaba llegar a la final de la NFL en su propio estadio, sino porque, inevitablemente, la pandemia del coronavirus condicionó el evento deportivo.

El encargado de encabezar el show fue el canadiense The Weeknd, que tuvo que ajustar su presentación a las medidas sanitarias. Por ejemplo, el espectáculo de 13 minutos patrocinado por Pepsi (aunque se dijo hace unos días que el propio artista invirtió más de 7 millones de dólares de su bolsillo para tener el concierto que quiso) en lugar de realizarse sobre el campo esta vez el escenario se montó en una de las tribunas del Raymond James Stadium.



A diferencia de otros años, The Weeknd no estuvo acompañado por artistas invitados, siguió los pasos de Lady Gaga que años atrás decidió actuar en solitario. También decidió que su propia cara era lo suficientemente buena para su gran concierto en vivo, en lugar de las extrañas prótesis y el maquillaje que ha estado usando durante el lanzamiento de su último álbum.

El show de Abel Makkonen Tesfaye, nombre real del artista canadiense, comenzó con él a bordo de un auto con una escenografía neón inspirada en Las Vegas, ubicada en una de las cabeceras del estadio desde donde interpretó “Starboy” y luego “The Hills”, en esta última acompañado de un coro con cantantes con máscaras.

Cuando interpretó “I can't feel my face”, The Weeknd ingresó bajo el escenario a una sala cubierta de luces y espejos, donde lo acompañó un grupo de bailarines, quienes portaban máscaras. Para “I feeling coming”, aunque no tuvo la compañía de Daft Punk, las pantallas mostraron un cielo estrellado y una luna, mientras del otro lado una lluvia de fuegos artificiales iluminaban las tribunas en donde miles de fans gritaron y aplaudieron sus hits.

Después bajó un poco el ritmo con “Earned it”, de la película Cincuenta sombras de Grey y que lo hizo merecedor a un premio Grammy por mejor interpretación R&B, así como una nominación a los Premios Oscar a la Mejor Canción.



Pero, sin duda, el momento más espectacular fue cuando sorprendió bajando al escenario con todo el elenco de bailarines, quienes llevaban guantes con luces para realizar una vistosa coreografía en el terreno de juego al ritmo de “Blinding Lights”, que, de acuerdo a Spotify, fue la canción más escuchada del 2020 con más de 1,500 millones de reproducciones, finalizando así su presentación.

El canadiense alcanzó la cima de popularidad con el éxito “Can’t feel my face”, incluida en su segundo álbum de estudio, Beauty Behind the Madness, que llegó al primer lugar de la lista Billboard 200 en 2015 y ganó un Grammy. Ha tenido otros tres álbumes populares, incluyendo el más reciente, After Hours, lanzado en marzo. El año pasado, encabezó la lista Hot 100 de Billboard por quinta ocasión con el sencillo “Blinding Lights”.

Roc Nation y el productor nominado al Emmy Jesse Collins fueron los productores ejecutivos del espectáculo del medio tiempo. Collins había anticipado que deseaba montar un show en vivo que fuera “único y refleje la creatividad que todos le ponemos al proceso para ayudar a traducir la visión inigualable de The Weeknd”.

El artista se sumó así a una lista de músicos famosos que se han presentado en el medio tiempo del Super Bowl, como Madonna, Beyoncé, Coldplay, Katy Perry, U2, Red Hot Chili Peppers, Lady Gaga, Michael Jackson y el celebrado espectáculo del año pasado de Shakira y Jennifer López, entre otros.

Last modified on Monday, 08 February 2021