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El cantante Claudio Valenzuela es el encargado de mantener el espíritu de la banda Lucybell. Hace un par de años logró la hazaña de reunir a las dos alineaciones, con la que inició la banda en 1991, y la nueva con la que lanzó su más reciente disco Magnético, que es una proeza lírica, en un concierto en el Teatro Metropólitan.

Ahora, el chileno regresa con Lucybell a El Plaza Condesa para celebrar dos décadas de uno de sus discos más emblemáticos: el disco homónimo, también conocido como el Disco rojo, con el cual se marcó el destino de la banda para no caer en la moda del rock pop de los 90, y sacrificar el éxito comercial por la libertad creativa de un álbum que se ha vuelto de culto.

“Recuerdo que hacer ese disco fue un trabajo bastante fuerte, estuvimos encerrados por mucho tiempo, había pocas cosas como una computadora y creo que realmente no estábamos del todo preparados para hacerlo. Sin embargo, el proceso creativo del disco fue impresionante, sin haber vivido ese momento no hubieran salido las canciones que salieron”, expresó el cantante Claudio Valenzuela, en entrevista con Crónica.

“Veníamos de dos éxitos muy exitosos, y queríamos con este disco cerrar de alguna forma la máquina; queríamos hacer grandes canciones, sin coros, no queríamos ser de los rockeros que se trasladan al terreno del pop, creo que fue una decisión muy acertada, aunque al principio no le fue tan bien al disco, como en lo que se convirtió simbólicamente después”, destacó, pues a propósito de que el material fue producido por ellos mismos y no por Mario Brauer, con quien habían realizados sus primeros dos trabajos.

Es el último álbum de estudio que lanzó el grupo como cuarteto, tras el alejamiento de Marcelo Muñoz y Gabriel Vigliensoni de la agrupación en 1999. Además, el también llamado Disco rojo es el último álbum de estudio publicado bajo el alero de la compañía discográfica EMI Odeón Chilena.

Con ese disco llegaron a presentarse en Viña del Mar. Era una selección de canciones que incluía títulos como “Flotar es caer”, “Rojo eterno” y “Sembrando en el mar”: “Mi intención era tener letras claras en cada canción, aunque no soy una persona que se detiene mucho a pensar qué decir, en mi forma de escribir las canciones salen rápido. Lo que ya había aprendido en ese momento era a no pelear con las letras de las canciones, me dediqué a escuchar lo que ellas me querían decir a mí”.

El concierto de esta noche en El Plaza Condesa coincide con el lanzamiento del videoclip de su cuarto sencillo “Magnética luz”, extraído de su más reciente álbum Magnético, “es un tema basado en el amor universal, es una forma de mostrar lo que se siente cuando te reflejas en la mirada de quien amas. La escribí inspirada en mi hijo pero puede ser parte de cualquier historia de amor”, explicó.

Finalmente, Valenzuela destacó que en sus constantes visitas a México ha aprendido a tomar aspectos para su propia vida. “Es un país que tiene una forma diferente de sentir, que se refleja en la alegría y que nosotros los músicos lo sentimos cuando se desborda la pasión en los conciertos”, concluyó.