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Las ventas de estos productos en 2016 representaron 17 mil 600 millones de dólares. El consumo per cápita anual de pan es 33.5 kilogramos, de los cuales entre el 70 o 75 por ciento, corresponde a pan blanco y el restante a pan dulce, galletas y pasteles.

México, segundo consumidor de pastelillos y pan dulce en LA | La Crónica de Hoy
Exceso de sodio en panes industrializados pone en riesgo salud de los mexicanos, debido a que los pastelillos industriales contienen todos los nutrientes críticos señalados por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), y que son: azúcar, grasas, sodio, grasas saturadas.

Pese a dicho riesgo, la industria panificadora de nuestro país es una de las más importantes, debido a que su cadena de producción alcanzan un valor de mercado de 120 mil millones de pesos y genera 1.6 millones de empleos directos e indirectos, con base en datos de Mexipan.



Sin embargo, el consumo en exceso de pan dulce y sobre todo del pan envasado, es decir, pastelillos empaquetados, galletas y barras para el desayuno, los cuales son productos que tienen exceso nutrientes críticos señalados OPS.

Al respecto, el Laboratorio de Datos contra la Obesidad (LabDO) resaltó que el consumo de este tipo de pan eleva el riesgo de presión arterial alta, por lo que es necesario reducir los niveles de sodio en las fórmulas de elaboración de estos panes que son los mayores responsables de la ingesta excesiva de sodio en la dieta del mexicano, al representar 16 por ciento del consumo diario per cápita, seguidos por las carnes procesadas, que representan el 8 por ciento.

Esto es lo que ocasiona que en México se consuma 1,150 mg más de sodio que los 2,000 mg diarios recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Asimismo, los panes dulces preempacados contienen grasas y azúcares, cuyo consumo en exceso incrementa el peso corporal no sano y pone en riesgo incrementado de padecer enfermedades como la diabetes o problemas cardiovasculares.

Esta situación coloca a los panes industriales con un aporte del 10.4 por ciento de la energía consumida por productos ultraprocesados en el país y se encuentran sólo por debajo de las bebidas azucaradas con el 21.7 por ciento, las galletas 12 por ciento y los pasteles y postres 10.4 por ciento.

Esta situación coloca a nuestro país en el segundo mercado más grande para productos de panadería en Latinoamérica y el octavo en el mundo, al tiempo de que las ventas en 2016 de estos productos representaron 17 mil 600 millones de dólares.

Tan sólo de 2012 a 2016, las transacciones del sector se incrementaron en 3.3 por ciento. Se espera que para 2021 llegue a 21 mil 496.5 millones de dólares. Los pastelillos empacados y panes dulces crecerán, entre 2017 y 2021, 3.18 y 5.33, por ciento, respectivamente.

Datos de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora, retomadas por la Secretaría de Economía, el consumo per cápita anual de pan es 33.5 kilogramos, de los cuales entre el 70 o 75 por ciento, corresponde a pan blanco y el restante a pan dulce, galletas y pasteles.