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Tijuana.- El plan fiscal de la administración, del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que bajará de tajo 17% de la carga fiscal a las empresas americanas, será un golpe para México y la frontera, por eso es necesario implementar estrategias que protejan la inversión en el país y crear estímulos, consideró Carlo Bonfante Olache, secretario de desarrollo económico de Baja California.

Dijo que esta situación complicaría la infraestructura económica, porque una cosa es que una empresa pague 37% y otra que le bajen 17 puntos de golpe. Advirtió que las empresas extranjeras tendrían que reevaluar su permanencia en Estados Unidos o expandir en México.

“Es algo que tenemos que evaluar como país en el fomento a las inversiones, y buscar condiciones para que haya un equilibrio y las empresas sigan viniendo a México por la manufactura. No me queda la menor duda que es un tema que tendremos que subir a los tres niveles de gobierno”.

Argumentó que deben ampliarse las condiciones que permitan continuar la atracción de inversión. Señaló que la lucha de Baja California debe orientarse en bajar el costo de la luz, tener el gas más competitivo, acceso a puertos y al ferrocarril.

De acuerdo con Bonfante Olache, al menos con esos rubros es posible sopesar un poco el golpe que pueda dar la reducción de impuestos en Estados Unidos.

“Si no fortalecemos la infraestructura local, lo veo complicado, porque una baja de 17 puntos es brutal, eso va traer un eco fuerte en Estados Unidos, hay que reconocerlo. Nosotros estamos más ligados al sistema norteamericano que el resto del país, y por lo tanto, cuando Estados Unidos está boyante, la confianza del consumidor se mantiene firme, nos mantiene las plantas trabajando al 100%”.

No obstante, elogió lo hecho por Trump, en el sentido de que ha generado confianza del mercado Down Jones y de Wall Street, el que las condiciones estén al alza, porque eso es lo que el ciudadano americano aprecia como una economía sana.

Destacó que muchos de los actores en las cámaras republicanas, en las de comercio han dado sus posicionamientos y hablan de lo que van a ganar, pero también de lo que podrían perder.

“Sabemos que nuestros negociadores nos hablan del tema de que puedan salir del tratado y por eso debemos tener un plan B, para mí es más complicado el tema del impuesto que el mismo tratado, una reducción son palabras mayores”.