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Lo que pasa es que no quieren pagar impuestos todos los que están ganando y se han hecho ricos a raíz de mismo pueblo”, fue la respuesta del gobernador Jaime Bonilla ante la queja de empresarios por el aumento a los impuestos a la nómina, a los combustibles, casinos y otros gravámenes contemplados en la Ley de Ingresos y la ley de hacienda del 2020 para el estado.

El mandatario dijo al sector empresarial haber recibido un estado con finanzas en ruinas, por lo que se requiere de impuestos para invertirlos en infraestructura, seguridad y servicios.

“Lo único que les decimos es que paga una parte proporcional, estás ganando el 100 por ciento, pues paga el 2.5 por ciento para que tengas lo que tanto demandas, que es seguridad; lo que tanto estás pegando de gritos, que son buenas calles; lo que tanto estas quejándote que no hay agua. No hay agua porque tampoco hay infraestructura porque eso se lo robaron, porque se le daba mantenimiento, sencillo como eso”.

Los aumentos de impuestos mantienen opiniones encontradas y ha dividido al sector empresarial en dos bloques; los que apoyan al gobernador Bonilla con el aumento de impuestos como son Consejo Coordinador Empresarial (CCE), y el Consejo de Desarrollo Tijuana CDT).

“Era necesario un alza de impuesto porque estamos en una situación crítica y lo que puede pasar es que el estado se vaya a una bancarrota”, dijo Adam Hodoyán, presidente de CDT.

En contraparte los que están en contra de los gravámenes y anunciaron un frente común para defenderse legalmente son Desarrollo Económico e Industrial de Tijuana, A.C. (Deitac), Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), las cámaras Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) y Nacional de la Industria Electrónica de Telecomunicaciones y Tecnologías (Canieti).

“Los comerciantes creemos que sí hay una afectación; si se aplican estos nuevos impuestos obviamente va a haber una escalad de precios”, dijo Jorge Macías Jiménez, presidente de la Cámara de Comercio (Canaco) en este municipio.

"Sabemos que el gobernador ya comentó que no va a dar marcha atrás; como parte del CCE nosotros vamos a hacer un frente común para dar nuestra respuesta adecuada", indicó el presidente de Deitac, Carlos Higuera Espíritu.

“El rechazo se da porque se desconoce cuáles son los impactos reales; en sí, la perspectiva que se tiene es que el principal afectado es el consumidor”, mencionó Omar Jacobo Moroy Soltero, secretario del consejo Canieti.

“Pues estamos rechazando la forma porque no se consultó, no hubo un foro, una previa como para dar una opinión, es la mecánica”, expresó por su cuenta Román Coso, presidente de Canieti.

Los empresarios y representantes de grupos organizados coinciden en que no fueron consultados y no tienen idea de los impuestos reales que tendrán que pagar en el 2020 e indican que el afectados será el consumidor final con el aumento en los productos y servicios.

Por su parte el gobernador Jaime Bonilla dijo “mi mensaje a ellos es que hay que ser un poquito nacionalistas y pagar un poquito de todo lo que han ganado a costilla de todos los demás. Simple y sencillamente es que dejaron un estado tronado”.