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Ciudad de México, 8 junio (SinEmbargo).– El Presidente Andrés Manuel López Obrador celebró este tarde, desde Tijuana, que México y Estados Unidos hayan alcanzado ayer un acuerdo para detener los aranceles a las importaciones mexicanas, pero dijo que de lo contrario, México habría optado también por imponer restricciones similares a los productos de esa nación, pues no puede “permitir a nadie que se atente” contra el país.

El Presidente mexicano celebró el acuerdo alcanzado ayer porque, dijo, “se nos estaba colocando en una situación muy difícil, muy incómoda, la de tener que aplicar a ciertas mercancías de Estados Unidos las mismas medidas, restricciones comerciales similares a las que se iban a poner a las exportaciones mexicanas”.

“Rechazo los actos de represalias y la ley del Talión, soy un pacifista convencido, inspirado en los ejemplos de Gandhi, de Nelson Mandela, sin embargo, como Jefe y representante del Estado mexicano no puedo permitir a nadie que se atente contra la economía de nuestro país y menos que se establezca una asimetría injusta, indignante para nuestro Gobierno y humillante para nuestra nación”, indicó desde el acto de Acto de Unidad en Defensa de la Dignidad de México que se celebró en esa ciudad fronteriza.

El Presidente destacó que ayer se impuso la política sobre la confrontación y que hubo voluntad del Presidente Donald Trump para encontrar una salida al conflicto.

“Por eso no le levanto una puño cerrado sino una mano abierta y franca”, sostuvo.

López Obrador destacó el trabajo de la delegación encabezada por el Canciller Marcelo Ebrard. “Como él mismo lo expreso, es sencillo de comprender, el lunes ya no van a haber aranceles, no va a haber crisis económica o financiera en nuestro país”, celebró.

También agradeció la solidaridad del pueblo de México, el cual, dijo, “es mucha pieza”. “Quisiera decirles más cosas sobre eso, pero me tengo que auto limitar. Agradezco la solidaridad de todas las clases sociales, de todos los sectores, de todas las corrientes del pensamiento, de todos los mexicanos que no titubearon en manifestar su apoyo en la defensa de la dignidad de nuestro país”, señaló.

Añadió que lo que sigue es cumplir con los compromisos: reforzar la frontera, aplicar la ley y respetar los derechos humanos; promover la aplicación inmediata del acuerdo para el progreso de Centroamérica y el sur de México.

Anunció que desde la siguiente semana se ofrecerá ayuda humanitaria, oportunidades de empleo, educación, salud y bienestar a quienes esperen en México su solicitud de asilo para ingresar a EU.

Y dijo “estar casi seguro” de la ratificación en el Congreso mexicano del T-MEC.

Al evento asistieron legisladores, funcionarios del Gabinete federal, representantes empresariales y de la sociedad civil, así como casi todos los gobernadores del país, incluyendo a la Jefa de Gobierno de la capital del país, Claudia Sheinbaum, y el Gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo; el presidente de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo; el padre y activista Alejandro Solalinde; el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Carlos Salazar Lomelín; el presidente de la Asociación de Bancos de México, Luis Niño de Rivera; y cientos de personas que se congregaron en las calles de Tijuana.

El Presidente López Obrador destacó que “Estados Unidos y México no son vecinos distantes, comparten una frontera de 3 mil 180 kilómetros de largo; ejercen una influencia cultural mutua, y las historias nacionales de nuestros países están entrelazadas en numerosos episodios de hostilidad, pero también de cooperación y entendimiento”.

Destacó que los agravios que ha habido también han tenido una contraparte entre la amistad de ambas naciones. “El Presidente Benito Juárez, el mejor Presidente de México, recibió una invaluable ayuda de Abraham Lincoln en su lucha contra los invasores franceses, y en otros momentos Estados Unidos dio refugio a próceres de nuestra historia”, dijo.

“Los gobiernos de Franklin Roosevelt y de Lázaro Cárdenas mantuvieron relaciones ejemplares a pesar de la Expropiación petrolera”, añadió. Y destacó que años después México peleó a lado de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial.

El Jefe del Ejecutivo Federal dijo que también la tecnología de EU ha sido fundamental para el progreso de nuestro país. Y que después vino el desarrollo de la frontera norte a través de la cooperación bilateral.

“Casi todas las grandes corporaciones establecieron filiales en nuestras ciudades”, dijo. Recordó que en 1993, EU, México y Canadá firmaron el TLCAN, con lo que se constituyó uno de los principales tratados comerciales en el mundo. Y en 1995, el Gobierno de EU dio un apoyo a México para enfrentar la crisis financiera y la devaluación del peso.

“Una de las consecuencias de la aplicación del modelo neoliberal en nuestro país fue la expulsión masiva de personas de sus lugares de origen”, sostuvo. Criticó que se abandonó la actividad productiva en México y con ello creció el flujo de refugiados económicos y millones de mexicanos tuvieron que irse a buscar la vida del otro lado del Río Bravo, donde enfrentaron discriminación, atropello y persecución policial, pero “también se registraron sublime manifestaciones e apoyo de una buena parte de la población estadounidense”.