El termómetro del desgaste del partido Movimiento-morena-, fue la marcha del pasado 16 de mayo en Chihuahua convocada por la dirigente del partido, Ariadna Montiel, para “defender la soberanía nacional” y exigir la renuncia de la gobernadora María Eugenia “Maru” Campos. Fue un fracaso total.
En el artículo de Miriloslava Callejas, en Político Mx explica que los morenistas esperaban al menos diez mil manifestantes; sin embargo, según cálculo del Partido Acción Nacional, PAN, solo lograron reunir dos mil personas. Los morenistas justificaron la precaria participación bajo el argumento de que la gobernadora presuntamente mandó a boicotear el evento.
Pese a las acusaciones y previo a la marcha, en el aeropuerto Internacional de Chihuahua, tanto Montiel como Andrés Manuel “Andy” López Beltrán, secretario de Morena e hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, tuvieron que ser escoltados hasta una camioneta, esto en medio de manifestantes protestaron por su presencia en Chihuahua. “Andy” fue el más repudiado por los asistente.
En los últimos meses, Morena atraviesa uno de sus momentos más críticos. El partido enfrenta una crisis profunda marcada por múltiples señalamientos que incluyen presuntos vínculos con el narcotráfico, el llamado huachicol fiscal y acusaciones de ostentar lujos. A ello se suma la creciente presión sobre sus dirigentes y la ruptura con aliados históricos, lo que ha debilitado su posición política y su simpatía de la ciudadanía.
Esta última se ha visto reflejada en números. Una reciente encuesta realizada por Lorena Becerra y publicada por Latinus advirtió que las diversas polémicas del partido le han pasado factura y su popularidad se ha visto seriamente mermada.
Según la encuesta, la aprobación de la presidenta cayó 21 puntos porcentuales, al pasar de 80% de aprobación de marzo de 2025 a 59% en mayo de 2026, en cuanto a la desaprobación, pasó del 15% al 39%, un incremento de 19 puntos porcentuales. En cuanto a la intención del voto en las diputaciones federales, Morena pasó de tener el 55% de la intención en marzo de 2025 a 41% en mayo de 2026.
Mientras que en la opinión sobre el partido también sufrió un descalabro considerable. En marzo de 2025, el 71% de los encuestados consideraban que la imagen del partido era muy buena/buena, 13% la considera regular , el 12% mala/muy mala y el 4% no lo reconocía o no tenía opinión. Ahora, en mayo de 2026, el 57% respondió que era muy buena/buena, una baja de 14 puntos porcentuales; 11% lo considera regular y 30% tiene una mala/muy mala imagen, un incremento de 18 puntos.
