El fundador y jefe máximo del Cartel Jalisco Nueva Generación amplió con cabeza fría y perfil bajo el negocio criminal más allá de la droga, con tentáculos por todo el país capaces de asesinar a jueces, políticos y militares.
Había apenas tres fotos de él. Todas eran los típicos retratos de las fichas de la DEA (la Agencia antidrogas de Estados Unidos) y fueron tomadas a principios de los años noventa. Primero le cazaron con algo de marihuana. Luego, vendiendo heroína a policías encubiertos en un bar de San Francisco. Tenía poco más de 20 años y se dedicaba a entrar de mojado (sin papeles) a Estados Unidos, lo detenían y lo deportaban. Siempre encontraba la manera de volver.
▀
