Estados Unidos mostró una propuesta ofensiva dinámica, movilidad constante y una generación de juego mucho más agresiva que la exhibida en torneos recientes,para mandar contundente mensaje a las 47 selecciones que participan en el mundial 2026 y que dió arranque oficialmente en Estados Unidos, al imponerse por 4-1 sobre Paraguay en el SoFi Stadium de Los Ángeles, resultado que representó la victoria más amplia del conjunto estadounidense en la historia del torneo.
Impulsado por una sobresaliente actuación de Folarin Balogun, autor de un doblete, y por el talento creativo de Christian Pulisic, el equipo dirigido por Mauricio Pochettino resolvió el encuentro desde la primera mitad y dejó una de las exhibiciones más dominantes de la jornada inaugural.
Ante más de 70 mil aficionados, Estados Unidos construyó una ventaja de 3-0 antes del descanso, algo nunca antes conseguido por el combinado de las Barras y las Estrellas en una Copa del Mundo.

El marcador se abrió apenas al minuto 7 con un autogol de Damián Bobadilla, quien terminó enviando el balón a su propia portería tras una jugada generada por la presión ofensiva estadounidense.
Lejos de conformarse con la ventaja, los locales mantuvieron el dominio y encontraron premio gracias a Balogun. El delantero del Mónaco marcó el segundo tanto al minuto 31 y volvió a aparecer en tiempo agregado de la primera mitad para firmar el 3-0.
La actuación del atacante tuvo un significado especial, ya que se convirtió en el primer futbolista de Estados Unidos en anotar dos goles en un mismo partido mundialista desde la edición de 1930.
Nacido en Nueva York y desarrollado futbolísticamente en Inglaterra, Balogun optó por representar a la selección estadounidense y poco a poco se ha consolidado como la referencia ofensiva que el equipo buscaba desde hace años..
La escuadra, Paraguay, dirigida por Gustavo Alfaro llegó al torneo respaldada por una destacada eliminatoria sudamericana, en la que logró asegurar su regreso a una Copa del Mundo por primera vez desde 2010.
Sin embargo, el conjunto guaraní tuvo una noche complicada desde los primeros minutos. Las pérdidas de balón en la salida y la presión alta ejercida por Estados Unidos provocaron constantes problemas defensivos que terminaron reflejándose en el marcador.
El descuento paraguayo llegó al minuto 73 por conducto de Maurício Magalhaes, pero la reacción fue insuficiente para modificar el rumbo del encuentro.
Cuando el partido llegaba a su fin, Giovanni Reyna apareció en tiempo agregado con una definición de gran calidad para colocar el definitivo 4-1 y sellar una actuación que despertó el entusiasmo de la afición local.
