
Benjamín Gil, el manejador de México, no calificó esta actuación como un “fracaso”. La selección mexicana de béisbol tenía en sus manos el boleto a los cuartos de final del Clásico Mundial. México dependía de sí misma para mantenerse con vida en el torneo. Pero la derrota 9-1 contra Italia acabó con esas posibilidades.
