ESTUDIARON A Baruch de Spinoza. 1632 - 1677
El Dr. Raúl Páez,fue quién guió los estudios.
Don Raú Rojas, Miguel Angel Alcantar, Angel Benavides, Juan Antonio Rogers
y Don Benjamin Acuña los alumnos destacados.
Son un ejemplo de conocimientos, expresiones libres y
de lucha. Una historia de vida ejemplar, de cada uno.
03 de abril de 2025. Baja California. (8:15hrs).- El círculo de estudios, Volteireanos, es un espacio de trabajo en grupo desde donde la inquietud, la motivación, el espíritu filosófico, la curiosidad y la creatividad proponen profundizar en diferentes temas relacionados con la evolución del ser humano, la política y la sociedad en general, y en la educación emocional como uno de los motores de esta evolución donde la critica racional es base para entender el comportamiento de los seres que nos gobiernan y porque vive asi la sociedad actualmente. Cerró un ciclo de estudio, con gran éxito, logrando el objetivo primordia: analizar y estudiar a los pensadores de la epoca antigua.
Las reuniones todos los sábados –de las 17 a 19:30 hrs- en la sede en las instalaciones de Libro Club, en Tijuana, Baja California. En este periodo se analizó la vida y obra de Baruch de Spinoza que nació el 24 de noviembre de 1632 en Amsterdam, (Provincias Unidas de los Países Bajos)., muriendo en 1677 a la edad de 44 años. Se asegura que provenía de una familia judía emigrada primero de España a Portugal y luego a Amsterdam, como consecuencia de las persecuciones que los judíos sufrieron a lo largo de los siglos XV y XVI en la península ibérica. La Holanda del siglo XVII, era el país europeo con mayor libertad política del momento, aunque no estaba exento de conflictos, y es por ello por lo que allí se refugiaban personas y grupos perseguidos por motivos políticos y religiosos, como era el caso de los judíos.
Spinoza era pues, un judío sefardí, es decir, judío procedente de la península ibérica. De hecho, el nombre originario de su familia era Espinosa (posiblemente porque procedía de alguna de las localidades castellanas cuyo topónimo comienza con “Espinosa”), que luego cambió a “Spinoza” para adaptarlo a la ortografía neerlandesa, y era conocido familiarmente con el nombre de Bento o Baruch, que significan Benito en portugués y hebreo respectivamente, aunque firmó sus obras con la forma latina Benedictus.
Parece ser que Spinoza hablaba castellano y portugués como lenguas maternas, y de niño aprendió neerlandés, así como posteriormente hebreo y latín, lengua ésta en la que escribió la mayor parte de su obra.
Su padre, Miguel, había nacido en la localidad portuguesa de Vidigueira, de donde había emigrado forzadamente, primero a Nantes y luego a Amsterdam. Era un comerciante acomodado que se dedicaba a la importación y exportación de frutas y especias. Se casó tres veces, primero con Raquel, con la que tuvo una hija, Rebeca, después con su prima Hanna Débora, con la que tuvo cuatro hijos (el segundo de ellos fue Baruch), y finalmente, tras la muerte de Hanna, se casó en terceras nupcias con Esther.
Durante su infancia y adolescencia, Baruch de Spinoza fue testigo de la muerte sucesiva de su madre Hanna Debora, (cuando él tenía 6 años), así como de dos de sus hermanos, Isaac y Miriam; y finalmente perdió a su padre Miguel y a su madrastra Esther poco antes de cumplir 22 años.
Estudió en la escuela hebrea de Amsterdam, la “Yeshiva”, en donde asistió a las clases de Saúl Leví Morteira, recibiendo educación en la Torá, el Talmud, teología, lengua hebrea, interpretación de la Biblia y comercio.
A los trece años, comenzó a trabajar en el negocio de su padre, pero no abandonó sus estudios, ni sus lecturas, sino que continuó su formación en la escuela del librero Franziskus van den Enden, ex-jesuita liberal y republicano. Allí se formó en latín, física, matemáticas y filosofía cartesiana. Posteriormente, estudió filosofía en la universidad de Leyden.
En 1675 finaliza su obra más importante, la Ética, y viaja a Amsterdam con el fin de publicarla, pero, debido al clima de persecución política tras el ascenso al poder de Guillermo III de Orange, decide dejarla inédita (será publicada tras su muerte). En 1676 recibe la visita de Leibniz, con el que discute sobre su Ética. No obstante, Leibniz se cuidó de hacer pública su entrevista con Spinoza, por miedo a ser relacionado con un pensador considerado perverso y ateo.
Spinoza murió en su casa de La Haya el 21 de febrero de 1677, a la edad de 44 años, a consecuencia de una enfermedad pulmonar que padecía desde su juventud (y agravada por la inhalación del polvo del vidrio de las lentes que tallaba), posiblemente en la presencia de su amigo y médico Lodewijk Meyer.
Spinoza ha pasado a la historia como un filósofo tranquilo y equilibrado, desapasionado y amable, para quien la labor de un filósofo no consistía en reír ni en llorar, sino en comprender. Aunque tuvo un amplio círculo de amistades, y participó en la vida social y política de la Holanda de su tiempo, vivió siempre sólo, no se casó ni tuvo hijos, y pese a que no gustaba de polémicas ni enfrentamientos, mantuvo su independencia intelectual como su principal valor moral.
¡Gracias!... Muchas gracias a todos los integrantes de este gran grupo, por las enseñanzas que recibí de cada uno de ustedes: Miguel Angel Alcantar, Angel Benavides Juan Antonio Rogers y a Don Benjamin Acuña entre otros. Son un ejemplo de conocimientos, expresiones libres y de lucha. Una historia de vida ¡con mucha experiencia! que los respaldan, según capté durante las diez sesiones que estuvimos reunidos, para aprender en este seminario de Cultura política. Su estudio y análisis de cómo enfluye en la actualidad en la vida pública, durante diez sesiones, le hizo escribir una misiva de agradecimiento, a uno de los alumnos neofitos de la materia, pero que aprendió bastante, desde "algo" de la vida y obra del filósofo Spinoza.
Así dice la carta de agradecimiento:
¡Gracias!... Muchas gracias a todos los integrantes de este gran grupo, por las enseñanzas que recibí de cada uno de ustedes: Miguel Angel Alcantar, Angel Benavides, Juan Antonio Rogers y a Don Benjamin Acuña; entre otros. Son un ejemplo de conocimientos, expresiones libres y de lucha. Una historia de vida ¡con mucha experiencia! que los respaldan, según capté durante las diez sesiones que estuvimos reunidos, para aprender en este seminario de Cultura política.
En este círculo de estudios, denominado Volteireanos, donde se analizó parte de la vida y obra del filósofo Bruch Spinoza y sus contemporáneos, nos hizo reflexionar sobre los temas actuales y como se puede relacionar las actitudes y procedimientos de las personas que están en el poder político y porque está cambiando la situación geográfica mundial; entre otras cosas. Hasta en situaciones donde nos vemos relacionados, en la vida cotidiana.
"Agradezco…
También y, ¡muchas gracias! primero al Sr. Raúl Rojas por invitarme y a su empresa Libro Club -por recibirnos cada semana-. Sin duda, también muchas gracias –y más agradecido con el Dr. Raúl Páez, quien nos enseña a cuestionarnos y explorar las ideas fundamentales que rigen nuestra existencia y el mundo que nos rodea actualmente. Gracias, Dr, por esas instrucciones que nos proporciona y sobre todo, por ese ánimo, entusiasmo, entrega y estudio que muestra en cada sesión. ¡Es su pasión la didáctica – arte de enseñar- y manejando la pedagogía –procesos de la enseñanza/aprendizaje-; la tolerancia su mayor virtud! Lo identificamos con enormes cualidades, habilidades, inteligencia y compromiso con la educación filosófica.
Usted nos recalca que mediante el estudio de grandes filósofos y corrientes de pensamiento, podemos aprender a analizar y reflexionar sobre temas como la ética, la metafísica y la lógica, entre otros. Nos recalca, que leamos, porque estoy cierto que en la lectura está el conocimiento y el conocimiento nos lleva a la sabiduría. No hay duda de eso. ¡Gracias Dr. Páez!
Aquí escuché el pensamiento crítico y la capacidad de argumentación, ayudándome a mí a tratar de desarrollar habilidades analíticas y de razonamiento fundamentales en el mundo actual; para saber cómo se mueven las esferas de política en el municipio, en el estado y a nivel nacional.
Aquí se facilita el debate y la reflexión crítica, lo cual impulsa el pensamiento analítico. Esta dinámica es enriquecedora y me estimula el pensamiento creativo y la exploración de diversas perspectivas, permitiendo desarrollar mis habilidades cognitivas y dialécticas; donde les aseguro que aún no sé nada de este mundo filosófico.
Como olvidar los temas de Marx y Spinoza: Las referencias de Marx a Spinoza no son ciertamente extensas, como bien subraya en su magnífico análisis sobre la cuestión Nicolás González Varela en la introducción al Cuaderno Spinoza, ese cuaderno en el que Marx, como era su costumbre con diferentes autores, toma notas y hace observaciones sobre el Tratado teológico político de Spinoza. Sin embargo, la referencia explícita no resulta imprescindible para encontrar vínculos entre autores. Así lo señaló, por ejemplo, Lissagaray, cronista privilegiado de la Comuna de París de 1871, quien habla de Marx como “el genial investigador, desterrado de Alemania y de Francia, que aplicó a la ciencia social el método de Spinoza”, valoración compartida por una de las mentes más lúcidas del marxismo de principios del siglo XX, Antonio Labriola. Pero, a pesar de esa ausencia, hay, junto con el ateísmo, diversas cuestiones en las que la cercanía de Marx y Spinoza resulta muy clara. Por ejemplo, su elogio compartido de la tradición materialista de la Antigüedad.
O bien, tampoco podemos dejar de lado la Estrategia de liberación, carácter y fuerza motriz: Según Spinoza, la democracia es una forma de gobierno en la que el poder recae en el conjunto de la población, permitiendo que cada individuo participe en las decisiones políticas de la comunidad. Para el filósofo, la democracia es la mejor forma de gobierno, ya que promueve la libertad y la igualdad entre todos los ciudadanos. En el contexto de la política de izquierdas, esta visión de Spinoza destaca la importancia de la participación ciudadana y la distribución equitativa del poder como pilares fundamentales para una sociedad justa y solidaria. Spinoza critica el absolutismo y el autoritarismo político, considerando que limitan la libertad y la autonomía de los individuos. Para el filósofo, un gobierno tiránico o autoritario es contrario a la naturaleza humana, ya que niega la capacidad de las personas para tomar decisiones por sí mismas y participar en la vida política de la comunidad. En el contexto de la política de izquierdas, esta crítica de Spinoza resalta la importancia de luchar contra las estructuras de poder opresivas y promover la democracia participativa como medio para garantizar la libertad y la justicia para todos.
O el tema de Spinoza en Althusser y Deleuze. Marx y Spinoza. Se dijo aquí, entre otras cosas que las referencias de Marx a Spinoza no son ciertamente extensas, como bien subraya en su magnífico análisis sobre la cuestión Nicolás González Varela en la introducción al Cuaderno Spinoza, ese cuaderno en el que Marx, como era su costumbre con diferentes autores, toma notas y hace observaciones sobre el Tratado teológico político de Spinoza. Sin embargo, la referencia explícita no resulta imprescindible para encontrar vínculos entre autores. Así lo señaló, por ejemplo, Lissagaray, cronista privilegiado de la Comuna de París de 1871, quien habla de Marx como “el genial investigador, desterrado de Alemania y de Francia, que aplicó a la ciencia social el método de Spinoza”, valoración compartida por una de las mentes más lúcidas del marxismo de principios del siglo XX, Antonio Labriola. Pero, a pesar de esa ausencia, hay, junto con el ateísmo, diversas cuestiones en las que la cercanía de Marx y Spinoza resulta muy clara. Por ejemplo, su elogio compartido de la tradición materialista de la Antigüedad.
O bien, el texto de la MORAL Aristotélica Vs Moral Spinozista: La moral de Aristóteles se centra en el desarrollo del carácter y la adquisición de virtudes, mientras que la de Spinoza se enfoca en la relación entre el ser humano y la naturaleza.
Moral de Aristóteles:
La virtud moral es un equilibrio entre extremos viciosos.
La virtud moral es un fin en sí misma y para la felicidad.
La virtud moral se alcanza a través de la formación del carácter y la adquisición de virtudes como la valentía, la moderación, la justicia y la amistad.
La virtud moral se alcanza mediante la prudencia y la recta razón.
La virtud moral se adquiere a través de la educación.
Moral de Spinoza:
El ser humano es uno con la naturaleza desde el momento en que se reconoce en ella.
El conocimiento adecuado de las cosas es por medio de sus primeras causas.
La filosofía de Spinoza es una filosofía de lo existente, porque va a lo que es.
Dios es causa inmanente, pero no transitiva, de todas las cosas.
El contenido de la capital que trata explícitamente el Ser es Pensamientos metafísicos (Cogitata metaphysica). Spinoza, en este tratado, deja de lado lo concerniente a la substancia, las causas y los modos.
Como cuestión, Spinoza da una definición del ser: “Comencemos, pues, por el ser, por él entiendo todo aquello que, cuando se percibe clara y distintamente, comprobamos que existe necesariamente o que, al menos, puede existir.
Concluyo con que aprendí mucho mediante la lectura, reflexión, los videos y los debates… sin dejar de lado los momentos bohemios y la cátedra del manejo de la guitarra y los cantos -algunos con mucha nostalgía- del Dr. Raúl Páez, al ver y escuchar sus videos. ºAlgo bien!
Agradezco, pues…
Muchas gracias a todos por atenderme y hacerme aprender muchoooo! Y dejarme ser parte de este grupo selecto de personalidades.
A sus órdenes.
Rafael Michel..."