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Cuba pone este viernes fin a más de seis décadas de castrismo. Raúl Castro anunció en el inicio del VIII Congreso del Partido Comunista cubano su renuncia al cargo de primer secretario del partido único del país, a los 89 años.

Castro llegó al cargo en 2008, cuando su hermano mayor, el histórico dictador Fidel Castro le cedió el trono del partido y también de Cuba. Retirado, Fidel falleció en diciembre de 2016, y el hermano menor continuó al frente del partido hasta el 10 de octubre de 2019, cuando Miguel Díaz-Canel asumió la presidencia de la isla tras elegirlo el congreso unipartidista.



En un discurso televisado, Raúl Castro afirmó este viernes que tiene fe en la nueva generación de funcionarios del país, quienes, presentes, ovacionaron al histórico líder revolucionario.

Y precisamente, Castro aseguró que pese a abandonar la dirigencia del partido, continuará “luchando” para defender la Revolución cubana.

Se espera que el sucesor a Raúl Castro al frente del partido se elija durante este mismo Congreso, que dura cuatro días y se ha programado este fin de semana coincidiendo con el 60 aniversario de la victoria de la Cuba comunista contra Estados Unidos en la histórica invasión de la Bahía de Cochinos.

No es oficial, pero se espera que sea el propio Díaz-Canel quien tome el relevo de Castro al frente de un partido que generalmente se aprecia como una mera extensión del gobierno para definir sus políticas a largo plazo.

EL FIN DE LOS CASTRO

Desde que el 1 enero de 1959 la Revolución cubana, liderada por los Castro, Ernesto “Che” Guevara y Camilo Cienfuegos, arribó a La Habana para desterrar la dictadura de Fulgencio Batista, Cuba ha sido sinónimo del apellido Castro. Sin embargo, este binomio que parecía inseparable, se separa este 2021 por efecto del inexorable paso del tiempo.

Sin embargo, hay que tomar en cuenta que Fidel o Raúl podrían haber impulsado a alguno de sus hijos para liderar el partido y el país, cosa que no ha ocurrido.

Alejandro Castro, hijo de Raúl, es coronel en la secretaría de Interior cubana, mientras que su hija Mariela dirige un centro gubernamental pro derechos del colectivo LGTB, recuerda la cadena CNN. Aunque ambos, entre otros familiares, ocupan posiciones de poder en el aparato estatal, por primera vez en 62 años, ya no habrá ningún Castro al frente de la dictadura cubana.