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El presidente Andrés Manuel López Obrador condenó el asesinato de la migrante salvadoreña Victoria Esperanza en Tulum, quien fue sometida por policías de Quintana Roo con fuerza desproporcionada, causándole una fractura en la parte superior de la columna vertebral que le provocó la muerte.

“Fue brutalmente tratada y asesinada, es un hecho que nos llena de pena, de dolor y de vergüenza", expresó el mandatario mexicano ante la directora ejecutiva de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka, en el marco de la inauguración virtual en México del Foro Generación Igualdad, evento que ha generado protestas de colectivos feministas que consideran incongruente el discurso del jefe del Ejecutivo.

López Obrador aseguró en su conferencia mañanera que no habrá impunidad y se castigará a los responsables, que ya están en proceso de ser enjuiciados por su probable participación en este “crimen brutal”, señalado por la ley como feminicidio. En las próximas horas los cuatro agentes involucrados serán ingresados al centro de detención correspondiente en Quintana Roo.

La Fiscalía estatal explicó que tras el peritaje se determinó que la técnica policial aplicada para detener a Victoria Esperanza no fue acorde con la resistencia de la víctima, lo que ocasionó una desaceleración con rotación del cuello, violándose con ello lo establecido en la Ley Nacional sobre el uso de la fuerza.

El presidente salvadoreño Nayib Bukele condenó el asesinato de su compatriota Victoria Esperanza en Tulum, sin embargo, llamó a sus ciudadanos a no olvidar que no fue el pueblo mexicano quien cometió este asesinato, sino unos “crimínales en la policía” de Quintana Roo.

Bukele exigió justicia al Gobierno de México y castigar con todo el peso de la ley a los agentes responsables del feminicidio. El mandatario salvadoreño adelantó que su administración se encargará de la manutención y estudios de las dos hijas de Victoria y de todo lo que necesiten.

Las imágenes de la migrante de 36 años sometida por la policía de Tulum le han dado la vuelta al mundo y han sido comparados con el asesinato de George Floyd, afroamericano que murió asfixiado a manos de agentes de Mineápolis en mayo de 2020, lo que desató históricas manifestaciones en Estados Unidos.