De los casi 200 heridos que dejó el accidente, permanecen hospitalizados 50,
incluyendo 15 que se encuentran en estado crítico.
Madrid. - Pese a que todo apunta que fue un error humano, en la tradegdia del choque de trenes, se está investigando a fondo. España inició el jueves tres días de luto nacional tras el accidente ferroviario ocurrido el miércoles en Toledo, donde la colisión de dos trenes dejó al menos 69 personas fallecidas y 50 hospitalizadas, mientras los equipos de emergencia continúan buscando víctimas entre los vagones destrozados. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) del Ministerio de Transportes de España elevó 74 la cifra de fallecidos en la colisión de dos trenes de alta velocidad. Sin embargo, horas después la volvió a rebajar a 69, acorde con el recuento anterior.

El rey Felipe VI reclamó "medidas" para evitar una nueva catástrofe ferroviaria.
"Hay evidentemente una investigación en marcha. Esta investigación debe determinar cómo y por qué ha sucedido esta catástrofe. Tendrán que estudiarse medidas que hay que adoptar para que esto no vuelva a suceder", afirmó el monarca tras visitar a varios de los heridos por la tragedia en un hospital de Toledo. Los servicios de emergencia, apoyados por grúas y perros especializados de la Guardia Civil, mantienen las labores de búsqueda entre los restos de los trenes accidentados. Las autoridades priorizan la localización de posibles víctimas y la recuperación de restos biológicos en la zona.
El accidente ocurrió durante la mañana del miércoles, aproximadamente a 150 kilómetros al sur de Madrid. Un tren de la compañía estatal Renfe, que viajaba desde la capital hacia Sevilla, embistió por detrás a otro de la empresa Iryo, que permanecía detenido en la vía.
Fuentes del Ministerio de Transportes dijeron que la fuente oficial para conocer el númereo de fallecidos son las autoridades regionales de Castilla-La Mancha, donde se produjo el accidente, y que la mañana de este jueves informaron del hallazgo de un nuevo cuerpo en uno de los trenes, lo que elevaba la cantidad de muertos a 69.
Finalmente, la CIAF corrigió a la baja el dato. De los casi 200 heridos que dejó el accidente, permanecen hospitalizados 50, incluyendo 15 que se encuentran en estado crítico. Familiares de los desaparecidos en el accidente intentan averiguar qué pasó con sus seres queridos y tratando de no desfallecer; como dice Manuel San Emeterio, hermano de uno de ellos: "La esperanza, siempre"."Sé que está ahí", comentó a preguntas de los periodistas en referencia a su hermano, de 54 años, que viajaba en uno de los trenes siniestrados en Urda (Toledo) y que no figura en la lista de las personas fallecidas hasta ahora, pero tampoco lo ha encontrado en los hospitales.
El accidente ocurrió cuando, según el Ministerio de Transportes, un tren Iryo que se encontraba detenido cerca de la localidad española de Urda con 147 pasajeros fue embestido por detrás por otro de alta velocidad de Renfe que llevaba 378 pasajeros.

Manuel, que vive en Sevilla -la ciudad a la que se dirigían los trenes que chocaron ayer-, relató que se enteró del accidente por la televisión y además porque su hermano llevaba un reloj inteligente que avisa cuando el portador tiene un accidente. En cambio, Manuel y Esther desconocen el paradero de su hermano, del que saben solo la última ubicación. "Lo que estamos deseando es que nos llamen y que nos digan que está en el hospital, que están operándolo, que está inconsciente y por eso él no nos ha llamado y es la única esperanza que nos queda", dice Esther.
También agradeció el trato que les están dando que, en la Residencia Sacerdotal de Toledo, en la que se encuentran unos sesenta familiares de desaparecidos, ya que hay "muchísima gente colaborando" para que su espera sea más llevadera.
Una espera en la que, explica, alternan "picos de esperanza absoluta y otros en los que te vienes abajo". "Hay muchísimo psicólogo, hay muchísima gente colaborando, muchísimos voluntarios, está todo el mundo pendiente de todo, ofreciéndote constantemente comida", subrayó Esther San Emeterio, que valoró especialmente el trato que les dio la Guardia Civil mientras les trasladaba a Toledo para que formularan las denuncias por desaparición y para extraerles muestras de ADN.
El apoyo que les está prestando la Guardia Civil fue también muy bien valorado por otros familiares que accedieron a hablar con los medios de comunicación de varios países que están desplegados frente a la Casa Sacerdotal.
