Las proyecciones de los principales medios estadounidenses conceden a los demócratas los 51 escaños que dan la mayoría en el Senado y, con holgura, más de los 218 que necesitaban para ganar la Cámara de Representantes. Es un escenario que parecía impensable a principios de año. En la carrera por las gobernaciones, de los 36 estados que eligen gobernador, los demócratas ganan 24 y los republicanos 12, sin ninguna contienda ya por decidir, según los datos de las 13.57 horas. El siguiente mapa muestra el partido del gobernador que encabeza el recuento en cada estado; el resto no elige gobernador este año.
El siguiente resumen recoge el reparto de escaños en las dos cámaras a las 13.57 horas, con la mayoría necesaria en cada una: En la Cámara de Representantes, que renueva sus 435 escaños, los demócratas alcanzan 231, 13 por encima de la mayoría de 218, frente a los 139 de los republicanos. Todavía hay 65 escaños sin decidir, de modo que el reparto final puede variar.
Antes de la cita con las urnas, la Cámara contaba con 214 demócratas, 218 republicanos, un independiente y dos vacantes, por lo que los demócratas tienen ahora 17 representantes más que al inicio,
En el Senado, se disputan 35 de los 100 escaños y la mayoría está en 51. Los demócratas suman 54 senadores y los republicanos 44, con dos escaños por decidir, frente a los 45 demócratas, 53 republicanos y 2 independientes de partida.
El reparto actual de cada cámara con el de antes de las elecciones: La 'ola azul' ha terminado de precipitarse sobre las 05.00 horas de esta madrugada, cuando el presidente republicano de la Cámara, Mike Johnson, que será saliente, ha celebrado el legado de uno de los Congresos más productivos de la institución.
Johnson ha atribuido la derrota, en parte, a la tradición histórica.
En los últimos 90 años, solo en dos ocasiones un presidente en ejercicio ha logrado ganar o retener escaños para su partido durante ese primer ciclo de dos años.
MIKE JOHNSON
La tradición histórica que invoca Johnson se refleja en los datos. En los comicios de mitad de mandato de 1934, celebrados durante la presidencia de Franklin D. Roosevelt, hubo una diferencia de 219 escaños entre republicanos y demócratas en la Cámara, la mayor del siglo, y desde 1994 esa brecha no ha superado los sesenta.
