Durante mucho tiempo se ha normalizado el asesinato de los presidentes municipales.
El 15 de noviembre es cuando se podrá evaluar si las acciones.

Datos de la Asociación Nacional de Alcaldes y la organización Ciudadanos Observando indican que durante los últimos cinco sexenios la delincuencia organizada ha asesinado a 94 presidentes municipales: cuatro durante el gobierno de Vicente Fox, 24 con Felipe Calderón, 39 con Enrique Peña, 17 con Andrés Manuel López Obrador y los diez de la actual administración de Claudia Claudia Sheinbaum. Desde octubre del año pasado, al menos diez presidentes municipales han sido asesinados en el país, el más reciente de ellos Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, quien fue baleado durante las celebraciones de Día de Muertos.
En redes sociales se convocó a realizar una protesta nacional el 15 de noviembre como muestra de repudio al asesinato de Carlos Manzo, quien no sólo era presidente municipal, sino, también, el líder del Movimiento del Sombrero. Si bien es cierto, ese movimiento surgió localmente, sus causas son compartidas por los ciudadanos de otras entidades federativas en donde los grupos criminales operan con total impunidad para extorsionar, desaparecer personas y asesinar a cualquier actor que les implique un estorbo a sus intereses, ya sean líderes sociales, periodistas o presidentes municipales.

Excelsion, hizo un recuento sobre estos homicidios donde señala que la mayoría de los ataques se han registrado en entidades del sur y centro del país, en las que sobresalen Michoacán y Oaxaca, con tres casos cada una, mientras Guerrero registra dos, y San Luis Potosí e Hidalgo, uno cada uno.
Jesús Eduardo Franco Lárraga (Tancanhuitz, SLP). Primer alcalde de Morena en el municipio, el joven de 27 años viajaba la noche del 15 de diciembre de 2024 sobre la carretera Tamazunchale-Ciudad Valles cuando fue emboscado junto con otras tres personas.
Lila Gema García Soto (San Mateo Piñas, Oaxaca/ sin partido). Fue asesinada el domingo 15 de junio pasado en el interior del Palacio Municipal. Las autoridades locales informaron que cuatro hombres vestidos de policía llegaron en moto, entraron al recinto gubernamental y dispararon contra la alcaldesa.
Mario Hernández García (Santiago Amoltepec, Oaxaca/ Morena) fue asesinado en una emboscada la madrugada del 15 de mayo de este año. El ataque ocurrió en un paraje rumbo a la comunidad El Mamey, a cinco minutos de la cabecera municipal.
Isaías Rojas Ramírez (Metlatónoc, Guerrero/ PT). Después de salir herido en un intento de asalto, murió el 2 de junio de 2025 en el Hospital General de Chilpancingo. El ataque se registró cinco días antes, cuando circulaba sobre la Autopista del Sol, a la altura del municipio de Eduardo Neri.
Salvador Bastida García (Tacámbaro, Michoacán/ PT-PVEM). El 6 de junio pasado fue baleado junto con un escolta cuando ambos llegaban al domicilio del primero, en la cabecera municipal.
Martha Laura Mendoza Mendoza (Tepalcatepec, Michoacán( Morena). Fue asesinada junto a su esposo el 17 de junio de 2025, en un ataque armado frente a su domicilio en el centro del municipio. Un hijo de la pareja resultó gravemente herido. Miguel Bahena Solórzano (Pisaflores, Hidalgo/ PVEM). Fue baleado afuera de su domicilio la noche del 20 de octubre pasado, por dos sicarios que luego huyeron en moto, en la localidad de La Estancia.
Carlos Manzo Rodríguez (Uruapan, Michoacán/ independiente). Falleció el 1 de noviembre luego de ser atacado a balazos durante un recorrido por el Festival de las Velas, celebración que se realiza en el centro de esa ciudad michoacana en la Noche de Muertos.
A partir del 15 de noviembre es cuando se podrá evaluar si las acciones de control de daños implementadas por la presidenta Sheinbaum fueron suficientes para frenar el enojo y la indignación de los ciudadanos, no sólo de Michoacán, sino también de toda la República por el asesinato de un edil que pidió ayuda a las autoridades federales y estatales y no fue otorgada o no fue suficiente para frenar los apetitos criminales que cegaron su vida mediante la terrible acción de un joven sicario de 17 años de edad, quien fue abatido después de cumplir el cometido que le encomendara o le obligara a realizar algún grupo criminal.
Este contexto podría significar un punto de quiebre respecto a la actitud de los ciudadanos frente al abuso criminal y la actitud de los gobernantes, porque a pesar de las cifras alegres de disminución de homicidios dolosos y delitos de alto impacto, la extorsión, las desapariciones forzadas y los asesinatos de líderes de diversas esferas de la vida pública han crecido exponencialmente desde el sexenio anterior. Tan sólo de 2019 a la fecha, han asesinado a 49 ediles, encabezando las cifras Oaxaca con más de 20 víctimas y le siguen Michoacán, Veracruz, Guerrero y Puebla. Durante mucho tiempo se ha normalizado el asesinato de los presidentes municipales justificando que eso pasa porque están involucrados con los criminales, pero no todos lo están.
Manzo dio una muestra de ello, y seguramente varias de las víctimas también eran honestas y por eso los mataron, pero el miedo también permea en el ánimo de los ciudadanos, muchos prefieren hacerse de la “vista gorda” cuando matan a sus gobernantes porque las acciones de los criminales tienen esa intención, ocasionar miedo y terror para que todos se sometan.
Con sombrero en mano, Grecia Quiroz afirmó que nadie iba a volver a ensangrentar más a los uruapenses, y que su encuentro con la presidenta Claudia Sheinbaum no fue para ir a doblar las manos. Además, llamó a que en 2027 se dé voto de castigo para honrar la memoria de su esposo.
“Quienes mandaron matar a Carlos Manzo no supieron que este sombrero tiene una fuerza imparable, incansable con la que en el [año] 2027 les vamos a dar un voto de castigo porque nos vamos a hacer valer y vamos a hacer honrar la memoria de Carlos Manzo”, dijo la viuda que ahora es la presidenta municipal de Uruapan, Michoacán Grecia Quiroz.
