Enrique Díaz, el exsecretario de Finanzas de Sinaloa, ha seguido el ejemplo de Gerardo Mérida, y se ha entregado a la justicia de Estados Unidos.
Es el segundo en hacerlo de los 10 acusados que requiere el Departamento de Justicia por sus presuntos nexos con el narcotráfico, tras la detención en Arizona del exsecretario de Seguridad de Sinaloa. Díaz también se ha puesto a disposición de las autoridades estadounidenses, según ha informado el diario Reforma citando a fuentes oficiales.
Los cargos que se le imputan son conspiración para el trasiego de drogas, portación de armas y conspiración para poseer las mismas.
El empresario de 50 años -quien decidió dejar la política en 2024 años- para ser la propuesta del gobernador, Rubén Rocha, a diputado federal de Morena— está señalado por Estados Unidos por proteger las operaciones de tráfico de drogas de los Chapitos, la facción del Cartel de Sinaloa que conforman los descendientes de Joaquín El Chapo Guzmán, Iván Guzmán Salazar, Alfredo Guzmán Salazar y Ovidio Guzmán López. Según la acusación del tribunal del Distrito Sur de Nueva York, tanto Díaz como el senador Enrique Inzunza “actuaron como enlaces entre los líderes de los Chapitos y Rocha Moya, incluyendo la transmisión de comunicaciones de los líderes de los Chapitos a Rocha Moya sobre el apoyo de los Chapitos” al gobernador a cambio de protección. “Antes de las elecciones gubernatoriales de junio de 2021 en Sinaloa, en las que Rocha Moya fue elegido gobernador, Díaz Vega entregó a los líderes de los Chapitos los nombres y direcciones de los oponentes” electorales del gobernador para obligarlos con amenazas a que se retiraran de la contienda.
