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Tijuana.- Haber contratado una empresa para reclutar policías no es algo muy transparente ni claro. Esta empresa ha hecho el proceso de selección con mucho escrutinio y cuidadoso, y de cada 100 solo dos o tres son contratados, señaló el director del Centro Binacional de Derechos Humanos, el antropólogo Víctor Clark Alfaro. Solo 600 policías cuidan la ciudad por cada turno, apuntó.


Dijo que es un mecanismo creado de manera intencional para justificar la falta de contratación de policías, porque, aparentemente, hay un problema de presupuesto.

“Dicen que no hay presupuesto suficiente; entonces, implementan un mecanismo en el que es tan complicado pasar los exámenes, que solo unos cuantos logran llegar al final. No estoy de acuerdo en que contraten intermediarios”.

Destacó que siguen anunciando que tienen el mejor salario de policías, pero recordó que es el mismo que se implementó desde que fue alcalde Jorge Hank Rhon. Destacó que, en aquel momento, sí era el mejor salario, pero ya pasaron 10 años desde entonces y no se ha incrementado.

Subrayó que un jefe de distrito no gana 15 mil, sino 50 mil pesos. Por otro lado dijo que cada vez hay más licenciados en derecho que aspiran a ser policías, pero hoy es más que en otros años un enorme riesgo por la violencia en la ciudad.

Para Clark Alfaro otro de los problemas es el mencionado déficit de policías, y en ese sentido dijo que hay 600 policías activos cuidando la ciudad.

“En un turno. Quitando los enfermos, escoltas y demás, hay 600 en la ciudad. Tijuana tiene 1.6 millones de habitantes y extraoficialmente son dos millones. 600 para dos millones es una cantidad ínfima, por eso hay numerosas áreas de la ciudad que no tienen policías y se quejan de la falta de los mismos porque no ven a uno”.

Observó que Tijuana tiene 59 muertos por cada 100 habitantes, lo cual calificó como una cifra enorme si se comparara con la cifra de 2011, cuando el dato andaba en los 18 o 20 asesinatos por cada 100 mil habitantes.

Dijo que no se resuelven los homicidios y que la autoridad se volvió selectiva en la resolución de los casos, y se enfocan en los que tienen más presión de familias o mediática, lo cual alienta mucho la impunidad.